domingo, 7 de octubre de 2018

LA ODISEA DE VÍCTOR


LA ODISEA DE VÍCTOR

Esta historia comenzó el 16 de Junio, el día que nuestro crucero por el mediterráneo desembarcaba desde Barcelona. Todo iba bien hasta que se nos informo de que se debía hacer una parada de emergencia a causa de una avería. Paramos en una isla perdida en medio del mar y se nos dio la oportunidad de bajar a esta junto a un guía. Yo me decidí a hacerlo mientras mi familia se quedaba en el barco junto a manadas de abuelos furiosos por la mala gestión del barco y por la comida, que según ellos "no era casera". Una vez en la isla comencé a arrepentirme de haber desembarcado. El guía comenzó a contarnos historias mitológicas sobre la isla mientras un hombre mayor se acerco a mi sin el mínimo ápice de timidez y comenzó a contarme su vida mientras yo permanecía embobado con la fauna de aquel lugar. El guía comenzó adentrase por un camino que desembocaba a una cueva. Entramos a ella, y para la sorpresa de todos los que estábamos presentes un gran cíclope apareció de entre las sombras de aquella gruta.
El guía quedó enmudecido por la sorpresa y por delante se podían escuchar gritos ensordecedores de personas que le seguían. Antes de que el cíclope pudiera hacer o decir algo una mujer saco de su bolso un spray de gas pimienta y roció el único ojo del cíclope dejándolo totalmente ciego. El grito fue totalmente ensordecedor y todos los que estábamos allí huimos corriendo de aquel lugar en dirección al barco.
Una vez embarcados se nos informo de que la próxima parada seria en la ciudad de San Felice Circeo para visitar el parque natural del monte Circeo. Nos separaron por grupos de nuevo y antes del comienzo de la ruta nos dieron la oportunidad de quedarnos en un parque en caso de no estar interesados de realizarla. Yo y un grupo de chavales de mi edad optamos por permanecer en el parque ya que no nos apetecía en absoluto caminar por al menos dos horas. 
Llego un momento en el cual comenzamos a aburrirnos de la interminable espera y planteamos la idea de dar una vuelta por la zona. Nos adentramos por las calles de aquella ciudad hasta que llegamos a un callejón bastante oscuro donde se encontraba una casa con la fachada muy descuidada y sin puerta. Pudimos deducir que esta casa estaba abandonada y nos propusimos entrar a la misma. Yo ofrecí quedarme fuera haciendo guardia, no me hacía mucha gracia entrar allí, ya que la útima vez que había entrado a un sitio desconocido no resultó ser una buena experiencia. Tras esperar un buen rato sin noticias de ningún tipo decidí adentrarme a la casa y para mi sorpresa pude ver a todos los que habían entrado en ella convertidos en animales de diversas especies y en medio de ellos una maga con una gran túnica blanca riendo a carcajadas. Esta detectó mi presencia y me lanzó una intensa mirada pero antes de que pudiera reaccionar pude huir de allí rápidamente para avisar a la policía. Una patrulla se presento en el lugar y arrestaron a aquella mujer. Alrededor de la escena se podía observar un panorama de desolación por parte de los padres de aquellos chavales que lloraban desconsoladamente tras descubrir que sus hijos habían sido convertidos en animales. 
Tras este triste acontecimiento el crucero fue cancelado y el barco se dirigió rumbo a la costa de Barcelona para dar por terminado el viaje.
Mientras viajábamos por medio del mar comenzamos a escuchar un extraño sonido procedente de la cubierta del barco. A medida que íbamos acercándonos a cubierta el ruido comenzaba a ser cada vez mas desagradable y una vez allí pudimos observar que el sonido era emitido por unos extraños seres que parecian sirenas. Cada vez eran mas y el sonido era mas insoportable, muy semejante al de una alarma de un despertador, y de repente, desperté. Abrí los ojos, era la alarma de mi móvil la que sonaba, todo había sido un sueño.




domingo, 23 de septiembre de 2018

ACTIVIDAD 2: LA BIBLIA

DAVID Y BETSABÉ (Samuel II, 11)


En la primavera, cuando los reyes salían de campaña, David mando a Joab y a la guardia real y a el ejercito de israel a aniquilar a los amonitas. Pero David se quedó en Jerusalén.

Una tarde, paseándose por la azotea del palacio, David vio a una hermosa mujer bañándose y ordeno a Joab que la llevara hasta el. Esta mujer era Betsabé, la mujer de Urías el hitita que finalmente acabo acostándose con David. Betsabé quedo embarazada tras acostarse con en rey y se lo hizo saber.

Entonces David le envió este mensaje a Joab: «Mándame aquí a Urías el hitita». Y Joab así lo hizo. Cuando Urías llegó, David le preguntó como estaba Joab y los soldados, y como iba la campaña. Luego le dijo: «Vete a tu casa y acuéstate con tu mujer». Pero, en ves de irse a su casa, se acostó a la entrada del palacio, donde dormía la guardia real.

David se enteró de que Urías no había ido a su casa y le pregunto el motivo de porque lo había hecho y este le contestó que no era justo que el señor Joab y todos sus oficiales acamparan mientras el estaba en su casa dándose un banquete y acostándose con su esposa.

Al día siguiente David consiguió emborrachar a Urías y a pesar de eso, Urías no fue a casa, sino que volvió a pasar la noche donde dormía la guardia real.
A la mañana siguiente David envió una carta a Joab por medio de Urías la cual daba las ordenes de dejar a Urías al frente de la batalla, donde esta era mas dura para posteriormente dejarlo solo y sin ayuda con el objetivo de que este fuera herido de muerte.

Finalmente, Urías murió en la batalla y el rey David tomó a Betsabé como esposa después de que esta realizara luto por su esposo muerto. Sin embargo, lo que David había hecho desagrado al Señor.